Hoy he estado escuchando una de las canciones preferidad de mamá. Fran dice que no debo hacerlo, porque me pongo triste, pero es que tengo miedo a olvidarme de su cara, de su olor, de su voz tarareando esa canción, la misma que le cantaba papá cuando se conocieron.
Se que pronto la cantaremos todos juntos.
¿Y Fran? Lo entenderá.
Es demasiado frío y eso le hace fuerte. Me iré sin despedirme de él así lo sentirá menos.
Hasta pronto. O quizá no. Nunca se sabe
martes, 17 de julio de 2007
jueves, 5 de julio de 2007
SORPRESAS TE DA LA VIDA
Uno nunca encuentra el momento adecuado para hacer frente a su vida. Sentarse delante del espejo y comprobar que los años han ido pasando y no has hecho nada (o casi nada ) de lo que ingenuamente te prometiste cuando tenías 15 ó 20 años.
Pero a veces la vida te guarda sorpresas detrás de cualquier esquina, y entonces ya no tienes tiempo para sentarte delante del espejo. No. Alguien te lo pone delante, a la fuerza, y aunque tú no quieras mirar... ves pasar por su reflejo un montón de escenas de tu vida. Unas mejores, otras peores... Unas que te harán reír, otras que te harán llorar... Pero al fin y al cabo... Son tu vida, lo que tú has vivido hasta ahora y lo que te queda por vivir.
A mi me han pillado esta vez por sorpresa detrás de una esquina. Y digo esta vez, porque ya he pasado por esto anteriormente, pero tuve tiempo para enfrentarme a ello. Esta vez, estaba desprevenida, y aún no he tenido casi tiempo de reaccionar.
Empezaré por el principio.
Para los que habéis visitado mi blog (gracias antes de nada), habréis observado que he estado algún tiempo sin escribir nada nuevo. Y mis participaciones en el blog del amigo Yoko también han sido escasas. Como sabéis, mi madre estaba malita, y tuvo que estar ingresada algunas semanas. Todo salió muy bien y hace 3 semanas por fin le dieron el alta, y aunque para mí era todo un cambio de vida lo que se me venía encima, me puse muy contenta de saber que todo había salido a la perfección. Una pequeña obstrucción intestinal que se había solucionado cortando unos cuantos cms de su viejo intestino.
Pero mi madre se está haciendo mayor y sólo me tiene a mí. No tengo hermanos, fui hija única porque mi padre se puso enfermo a los 4 años de casarse y muríó cuando yo tenía 14, así que apenas les dió tiempo a encargarme algún hermanito. Así que ahora la cuestión es que yo no quería que mamá siguiese viviendo sóla porque ya los años no pasan en balde para nadie, así que hablé con mi marido y le planteé la situación.
Lo entendió y me apoyó desde el primer momento, así que decidimos reorganizarnos en casa para prepararle un cuarto a mi madre en el piso de abajo.
Pero ni siquiera nos dió tiempo a comprar los muebles.
Hoy hace una semana que su corazón decidió que estaba cansado de luchar. Que 30 años sin su Alberto ya se hacían muy duros de llevar. Y ha decidido correr a su lado.
Se ha ido. Y me ha pillado tan de improviso que ni siquiera me dió tiempo a decirle cuanto la quería. Sé que lo sabe, sé que siempre lo ha sabido, porque siempre he sido una buena hija y una buena persona... incluso cuando en esas locuras de juventud una se enamoraba de quien no debía... pero ella supo comprenderlo todo.
Pero me hubiera gustado poder dicírselo.
Así que supongo que esta es mi manera de hacerlo llegar cuanto la quiero y cómo la voy a echar de menos.
Y supongo también que compartirlo con vosotros es mi manera de sentirme menos presión de mi corazón.
Pero a veces la vida te guarda sorpresas detrás de cualquier esquina, y entonces ya no tienes tiempo para sentarte delante del espejo. No. Alguien te lo pone delante, a la fuerza, y aunque tú no quieras mirar... ves pasar por su reflejo un montón de escenas de tu vida. Unas mejores, otras peores... Unas que te harán reír, otras que te harán llorar... Pero al fin y al cabo... Son tu vida, lo que tú has vivido hasta ahora y lo que te queda por vivir.
A mi me han pillado esta vez por sorpresa detrás de una esquina. Y digo esta vez, porque ya he pasado por esto anteriormente, pero tuve tiempo para enfrentarme a ello. Esta vez, estaba desprevenida, y aún no he tenido casi tiempo de reaccionar.
Empezaré por el principio.
Para los que habéis visitado mi blog (gracias antes de nada), habréis observado que he estado algún tiempo sin escribir nada nuevo. Y mis participaciones en el blog del amigo Yoko también han sido escasas. Como sabéis, mi madre estaba malita, y tuvo que estar ingresada algunas semanas. Todo salió muy bien y hace 3 semanas por fin le dieron el alta, y aunque para mí era todo un cambio de vida lo que se me venía encima, me puse muy contenta de saber que todo había salido a la perfección. Una pequeña obstrucción intestinal que se había solucionado cortando unos cuantos cms de su viejo intestino.
Pero mi madre se está haciendo mayor y sólo me tiene a mí. No tengo hermanos, fui hija única porque mi padre se puso enfermo a los 4 años de casarse y muríó cuando yo tenía 14, así que apenas les dió tiempo a encargarme algún hermanito. Así que ahora la cuestión es que yo no quería que mamá siguiese viviendo sóla porque ya los años no pasan en balde para nadie, así que hablé con mi marido y le planteé la situación.
Lo entendió y me apoyó desde el primer momento, así que decidimos reorganizarnos en casa para prepararle un cuarto a mi madre en el piso de abajo.
Pero ni siquiera nos dió tiempo a comprar los muebles.
Hoy hace una semana que su corazón decidió que estaba cansado de luchar. Que 30 años sin su Alberto ya se hacían muy duros de llevar. Y ha decidido correr a su lado.
Se ha ido. Y me ha pillado tan de improviso que ni siquiera me dió tiempo a decirle cuanto la quería. Sé que lo sabe, sé que siempre lo ha sabido, porque siempre he sido una buena hija y una buena persona... incluso cuando en esas locuras de juventud una se enamoraba de quien no debía... pero ella supo comprenderlo todo.
Pero me hubiera gustado poder dicírselo.
Así que supongo que esta es mi manera de hacerlo llegar cuanto la quiero y cómo la voy a echar de menos.
Y supongo también que compartirlo con vosotros es mi manera de sentirme menos presión de mi corazón.
miércoles, 30 de mayo de 2007
SOY MUJER PERO SE CAMBIAR UNA RUEDA
Uf, esta tarde estoy que trino, así que voy a descargar toda mi vena feminista, antes de que se me cruze por el camino cualquier tío que, por hacer la gracia, me suelte alguna de sus bromas de "machito"... Porque puedo saltar sobre su yugular y del mordisco que le meto...
Bueno que me pongo agresiva sólo de pensarlo, jeje.
¿Por qué cuando una mujer va a un taller la tratan como si fuera tonta?
¿Es que de verdad se piensan que los conocimientos sobre mecánica sólo son patrimonio de la humanidad varonil?
Pues se equivocan. Son patrimonio de todo aquel que se interesa un poco y lee, observa y aprende.
Yo he tenido la suerte siempre de sera bastante independiente para todo, por lo que, cuando me saqué el carnet de conducir lo primero que aprendí fue unas nociones básicas de como se cambia una rueda, aceite, frenos, la batería, la correa del ventilador, fusibles, bujías.... etc. O sea, todo lo que me permitiera saber lo que le pasaba a mi coche sin tener que recurrir a padres, hermanos, primos y cuñados, que con todo el amor del mundo te resuelven al papeleta, pero luego se pasan toda la vida recordándote aquel día que tu coche te dejó tirada por cualquier chorrada...
En fin, que decidí que mientras pudiera...
Bueno pues hoy me ha tocado llevar a revisión el coche porque planeo un viaje largo y me gusta llevarlo todo a punto, así que he ido a uno de esos talleres rápidos que te dan un repaso... y si me descuido me la intentan meter bien metida, porque querían cambiarme hasta las alfombrillas de los asientos cuando yo, que cuido muy bien mi coche, sé perfectamente, que el filtro del polen no es indispensable para la conducción. (Por poneros un ejemplo).
Vamos, que por narices tenía que cambiar las bujías, el filtro del polen, el filtro de la gasolina... y si me descuido... hasta el filtro de la cafetera de su ... madre.
Así que he cogido mi coche y me he largado a otro taller donde al menos me han atendido sin la prepotencia masculina que a veces es directamente proporcional a la grasa de sus manos.
Será que tanto contacto con aceites requemados les está afectando al cerebro???
En fin, chicas, que se enteren que no somos tontas y que cuando decimos NO es que queremos decir que NO.
Y vosotros, chicos... no os enfadéis, que sé que no sois todos así, pero es que hoy me ha tocado con uno que...
lunes, 21 de mayo de 2007
¿SALUD O BELLEZA?
Así, a simple vista, la respuesta es sencilla: SALUD
No sé por qué a veces lo complicamos tanto.
Quizá os preguntéis a qué viene este post, y ni siquiera pretendo que sea una reflexión, ni que interpele a nadie ( si es que alguien lo lee, porque salvo salvo dos amigos prestados de otros blog, no he tenido muchas más visitas; tiempo al tiempo, que todos los comienzos son duros).
A lo que iba.
Que no pretendo hacer reflexionar a nadie, sino solo compartir algo que me ha pasado hoy, bueno, mejor dicho, algo que me lleva ocurriendo desde que tengo uso de razón.
Y es que por suerte o por desgracia cuando repartieron los cuerpos a mí me tocó uno poco agraciado, o como algunos opinan, me debieron tocar dos.
El caso es que yo, que ya me he ido acostumbrando, hasta le he encontrado sus cosas buenas, y encima me cruzé en la vida con mi pareja que está la mar de contenta con mis kilos de más.
Pero para bien o para mal, en el reparto también me tocó algún familiar que, con eso de que la confianza da asco, se han pasado la vida permitiéndose el lujo de ni siquiera llamarme por mi nombre, sino simplemente "la gorda".
Yo no les hago mucho caso, la verdad. Cuando era más pequeña sí me ofendían sus comentarios desagradables y ofensivos, pero con el paso de los años, una mezcla de indiferencia y espaldas anchas (nunca mejor dicho) han hecho el resto.
Pero hoy he estado en le hospital viendo a unos de esos familiares que os cuento, que a pesar de lo mucho que se mete conmigo ( es la que se lleva la palma en groserías varias) la pobre ha tenido incluso peor suerte que yo en el reparto, porque le tocó una de esas enfermedades raras que por desgracia tocan a 1 entre mil y ese día ella pasaba por allí...Y se ha pasado media vida entre hospitales, médicos y daños colaterales de su enfermedad. Y aún así se permite el lujo de criticar mi exceso de peso cuando en el fondo en mi caso sólo es una cuestión de estética, porque como yo digo, la ITV la paso con nota.
No digo que estar gorda esté bien, ni que me guste... Lo que daría yo por una talla 40.... Pero al lado de una enfermedad como la suya... ¡Virgencita, que me quede como estoy!
El caso es que he salido del hospital más triste que ofendida, después de que en mi corta visita, la conversación se halla limitado a un rosario de groserías sobre lo gorda y fea que estoy. Porque me he dado cuenta de que en el fondo no es que ni siquiera me llamen por mi nombre para dirigirse a mí ... lo que más pena me da es que ni siquiera me conocen. Son mi familia, pero no saben nada de mí, ni de mi vida, ni de mis sueños, ni de mis luchas, ni de lo que amo en esta vida....
Sólo soy para ellos una masa de carne con ojos a la que lanzar sus dardos envenados, quizás por no pararse a pensar en sus propias vidas.
Que pena.
Y aún así, no les guardo ningún rencor, porqur bastante les ha tocado con lo suyo. Y deseo de todo corazón que pronto supere la recaida que ha tenido y su cuerpo aguante lo suficiente para seguir luchando.
viernes, 11 de mayo de 2007
ZAPATERO A TUS ZAPATOS

Una vez alguien me dijo que lo importante de ir bien vestido es llevar los zapatos limpios.
Yo me reí, porque soy de esas que nunca se acuerdan de mirar si sus zapatos brillan o llevan los restos de ese serrín pastoso que echan en el suelo de algunas fiestas.
Pero desde ese día, no puedo evitar mirar mis pies cuando me pongo frente al espejo cada mañana para ir al trabajo. Y pienso... ¿Llevo los zapatos de alguien bien vestido?
Mis zapatos me han hecho pensar mucho.
Y es que me he dado cuenta de los zapatos, esos a los que yo siempre he relegado al último momento, son más importantes de lo que yo creía.
Porque sin casi darme cuenta, me definen como persona: dirán mucho a los demás de lo que soy yo misma, serán para muchos parte de mi carta de presentación... Uf!
Pero es que además van a condicionar, tanto la actividad que realize como mi estado de ánimo el resto del día. Porque a nadie se lo ocurriría ir a firmar un buen acuerdo con traje y deportivas... se sentiría inseguro y fuera de lugar, como si todas las miradas fueran a centrarse en sus pies, nerviosos y escondidos debajo de la silla... Ni que decir tiene si se te ocurre ir al campo con tacones; te sientes torpe, insegura y cada vez de más mala leche ...
Asi que... decidido. Desde hoy voy a dar a mis zapatos el lugar que se merecen. Voy a sentirme una con mis zapatos, para ser siempre dueña de mis emociones.
Asi que ... zapatero a tus zapatos... que hoy me quiero calzar los de la "complicidad".
Sí. Esos que me hagan sentirme tan, tan a gusto, que deje de pensar a cada momento que me molestan los juanetes para poder estar atenta a lo que necesiten aquellos que están a mi alrededor. Que me permitan siempre caminar al lado de la gente.
Han de ser sencillos y discretos, nada de colores chillones ni adornos superfluos, porque su misión ha de ser la de pasar desapercibidos. Hacer sin que se note, sin que se publique en los diarios. Ese hacer que se valora por la huella que deja en el camino, no por el escándalo de sus pasos.
Si, esos son los zapatos que hoy quiero calzar en mis pies porque yo siempre he creído aquello que una vez me dijeron cuando era pequeña: no puedo cambiar el mundo, pero sí puedo hacer un poco más feliz aquella baldosa por la que piso.
jueves, 3 de mayo de 2007
VOLVIENDO A LA REALIDAD
Bueno...
Se han acabado esas minivacaciones de playita y sol.
Y hoy de nuevo a la cruel realidad.
¿Sabéis? He llegado a la conclusión de que de mayor quiero ser JUBILADO. Comprarme un pequeño apartamento cerca de alguna playa del mediterráneo y a disfrutar que son dos días.
Torrevieja, Santa Pola, Benidorm... Qué más da. El cuerpo se acostumbra en seguida al buen clima, a los paseitos por la playa, a las chicas con bikinis minúsculos buscando los rayos del sol...
Si, decidido, de mayor quiero ser jubilada, pero mientras tanto debo contribuir a la sociedad y ser una chica de provecho.
Así que... a trabajar, que las noticias no se elaboran solas.
Se han acabado esas minivacaciones de playita y sol.
Y hoy de nuevo a la cruel realidad.
¿Sabéis? He llegado a la conclusión de que de mayor quiero ser JUBILADO. Comprarme un pequeño apartamento cerca de alguna playa del mediterráneo y a disfrutar que son dos días.
Torrevieja, Santa Pola, Benidorm... Qué más da. El cuerpo se acostumbra en seguida al buen clima, a los paseitos por la playa, a las chicas con bikinis minúsculos buscando los rayos del sol...
Si, decidido, de mayor quiero ser jubilada, pero mientras tanto debo contribuir a la sociedad y ser una chica de provecho.
Así que... a trabajar, que las noticias no se elaboran solas.
viernes, 27 de abril de 2007
UNAS MINI VACACIONES
Apenas acabo de empezar esta bloger-andadura en la que sólo he obtenido una respuesta (Gracias Miguel por tu apoyo).
Todo lleva su tiempo, y sé que, algún día este blog dejará de ser un monólogo entre yo y esos pensamientos que a veces me cuesta compartir con los que tengo cerca.
Mi cabeza está llena de filosofía de esa que yo llamo "barata", pero que en muchas ocasiones me ha valido para entrablar conversaciones medianamente inteligentes, de esas que a veces cuesta mantener en la sociedad que nos rodea.
Ahora me voy unos días a la playita ( aunque con este tiempo...), ya os contaré cuando vuelva la que cosas que habré meditado. Je, je.
Nos vemos a mi vuelta, espero encontrar a alquien por aquí.
Saluditos.
Nahhunte.
Todo lleva su tiempo, y sé que, algún día este blog dejará de ser un monólogo entre yo y esos pensamientos que a veces me cuesta compartir con los que tengo cerca.
Mi cabeza está llena de filosofía de esa que yo llamo "barata", pero que en muchas ocasiones me ha valido para entrablar conversaciones medianamente inteligentes, de esas que a veces cuesta mantener en la sociedad que nos rodea.
Ahora me voy unos días a la playita ( aunque con este tiempo...), ya os contaré cuando vuelva la que cosas que habré meditado. Je, je.
Nos vemos a mi vuelta, espero encontrar a alquien por aquí.
Saluditos.
Nahhunte.
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